domingo, 29 de mayo de 2016

FLORES EN NUESTRO HUERTO

Las plantas con flores, aunque no sean hortalizas que se cultiven principalmente para su consumo, pueden ser muy buenas compañeras en nuestro huerto ecológico. Para empezar, todas las flores aportan un valor estético único: sus formas y colores darán a este espacio un aspecto más alegre y más bello, además de que aromatizarán el huerto o el jardín con una mezcla de olores muy agradables.
Además de los aspectos sensoriales, nos ayuda en muchos aspectos relacionados con el cuidado y el buen desarrollo del huerto: su presencia limita las malas hierbas o aleja los insectos que pueden convertirse en plagas, atrae a insectos auxiliares beneficiosos (parásitos o depredadores de plagas),  favorece la polinización -porque las flores atraen a insectos polinizadores- y mejora la biodiversidad, aspecto clave en Agricultura Ecológica.














video

domingo, 15 de mayo de 2016

ESPANTAPÁJARO. EL GUARDIÁN DEL HUERTO.

Nuestro huerto ya tiene un espantapájaro, no sabemos si espantará a los pájaros o se hará amigo de ellos. Lo que si está claro es que nos encanta. Desde aquí agradecemos a las familias por decir siempre sí a lo propuesto. GRACIAS FAMILIAS!!!.
Con esta actividad, las profes de Infantil hemos querido potenciar las capacidades de los niños, estimulando todas sus inteligencias.














En la clase bailando la canción del espantapájaro.
http://www.puzzlesonline.es/puzzle/espantapajaros-pooh/



Pinchar en PUZZLE ESPANTAPÁJARO, JUEGO LABERINTO ZANAHORIAS

lunes, 29 de febrero de 2016

¿QUÉ HA PASADO EN EL HUERTO?

         






 


Ha pasado el tiempo, y aquellas semillas que Maxi sembró con la ayuda de todos nosotros han ido creciendo…

¿Y si las observamos? Observar no es muy difícil. Simplemente hay que mirar con mucha atención: las formas, los colores, los tamaños…También hemos visto que las lechugas, el brócoli y todas las demás hortalizas han ido creciendo lentamente con la ayuda del agua y de nuestro amigo sol. Y muy divertido ha sido observar cómo se ha llenado el pluviómetro después de un día de lluvia.

Al final, hemos comprendido lo que parece casi un milagro: que de unas semillitas pueda generarse un ser vivo.


                                                                           



Y siempre, siempre, como cómplices de esta aventura, han estado allí nuestros amiguitos Tomatón y Zanahorina. Una buena mañana, fueron ellos quienes nos avisaron de que las lechugas y el brócoli estaban listos y preparados para comerlos. No nos lo podíamos creer. Fuimos rápidamente al huerto y observamos que sí, que ya podían comerse por lo que cortamos un poco de lechuga y nos lo llevamos a la clase. Fue divertidisimo y aprendimos entre todos a hacer una ensalada riquísima. Casi todos la probamos y estaba para chuparse los dedos. La seño no paraba de explicarnos lo importante que es comer sano y variado; seguro que seguimos su consejo.







     






LA LECHUGA FELIZ

Erase una vez una linda lechuga que vivía feliz en un huerto del cole más bonito de Olivenza. Todos los niños del cole la visitaban y ella se sentía alegre escuchando sus risas. Además, no paraba de jugar con sus amigos el brécol, la zanahoria, las lombardas, las habas y las cebollas, y así, entre risas y juegos transcurría dichosa su vida.

Un buen día, mientras esperaba con impaciencia la visita de los niños de la clase verde, sucedió algo inesperado. De pronto, escuchó la voz de la seño Elisa diciendo: ¡Zanohorina!¡Tomatón!¡mirad! esta lechuga ha crecido muchísimo y ya está lista para cortarla. Y así fue como, sin apenas darse cuenta, los niños cogieron cada una de sus verdes y jugosas hojas y las llevaron a la clase. La clase verde, claro.

- ¡Uff!¿qué ha pasado?¿dónde estamos? ¡menudo mareo que tengo! –dijo una de las hojas a otra que estaba a su lado-.

- ¡Y que lo dIgas, hija! ¡menudo porrazo me he llevado!

Miraron a su alrededor. Muy cerca de ellas había un tomatito que se parecía mucho al que les miraba todos los días en el huerto. También vieron dos botellas con un líquido más o menos amarillento, y una bolsita con una especie de polvo o arenita de color blanco. Las hojas de lechuga no comprendían nada…

Y así, cuando más tranquila estaban, los niños empezaron a pellizcarlas y escucharon como decían ¡qué buena pinta!¡va a estar de rechupete!¡venga, ahora vamos a echar el tomate!. Pero las hojas de lechuga empezaron a temblar, y sintieron un poquito de miedo, sobre todo cuando de repente, les cayó encima aquel liquido amarillento que habían visto hacía un rato.

- ¡Vaya, no es agua!, dijeron.

- No, no, no lo es…y esto..¿qué pasa ahora? ¡pero si parece que está nevando!
Alguien estaba echando la sal en la ensalada. Luego, cuando todo parecía calmarse ¡ay! empezaron a dar vueltas y más vueltas, mezclándose con el aceite, con el vinagre, con los tomates y la sal.

- ¡¡La ensalada está lista, niños!! oyeron que alguien gritaba ¿quién quiere ser el primero en probarla!!

- ¡Yo seño!
- ¡No, yo primero!
- ¡No, yo antes!
- ¡Yo, yo!

Después de todo, ese era el destino de las lechugas, que al final no pudieron menos que ponerse contentas al ver como las niños iban a disfrutar de ellas.

ENSEÑANZA: “Para crecer fuertes y sanos, es muy importante llevar una alimentación equilibrada”



RECOGIENDO LA LECHUGA



LOS INGREDIENTES

AYUDAMOS A CORTAR


PICAMOS TOMATE...


...Y GUISAMOS








¡Y A PROBAR!